Mendoza es una bella ciudad al pie de los Andes de 130.000 habitantes. Cuando caminas por sus calles principales se respira un aire de tranquilidad, y te quedas embobado mirando sus grandes y abundantes árboles. De hecho, es necesario ir con cuidado para no caer inesperadamente en uno de los muchos agujeros (acequias) que se encuentran en muchas de sus calles.
Parece ser que en su momento esta organización de acequías que recorren toda la ciudad fue una excelente idea para utilizar y canalizar convenientemente el agua del deshielo, ya que aunque a simple vista no lo parezca, Mendoza se encuentra en una zona desértica.
La ciudad tiene un centro estratégico conformado por una gran plaza, la plaza de la independencia, y desde está parten dos calles peatonales que la cruzan. En un trazado absolutamente simétrico, a dos bloques de distancia de cada ángulo encontramos cuatro plazas que se encuentran a distancias equidistantes de la gran plaza. La más bonita de las cuatro es la plaza España, con sus azulejos característicos (y no soy la única que lo dice, hay argentinos que lo dicen también!)
La oferta al turista en Mendoza es variada: desde la típica visita a los viñedos, pasando por excursiones que recorren los parajes más conocidos, como el Puente del Inca, y llegando a un importante abanico de deportes de aventura: parapente, rafting, canopy (tirolina). Yo he intentado hacer un "tast" no sólo de sus vinos, sino también de las diferentes actividades.
A mi llegada el primer dia, paseé por sus calles arbolades y descubrí el centro neurálgico de la ciudad, por la tarde visité unas bodegas, con el resultado de la compra de un par de botellas (macbet, es aqui la estrella de los vinos) y el susto posterior al comprobar que en mi maleta hay muy pocos espacios, y eso me preocupa, especialmente porque estoy al principio de mi viaje. El sábado lo he dedicado a realizar la excursión del Puente del Inca, ha sido interesante, sobretodo para descubrir el verdadero paisaje desértico de la zona.
Hoy domingo, la cosa ha ido más de aventura. Chicos... he hecho rappel!!! Así si me preguntan cuando es la ultima vez que hiciste algo por primera vez? Ya tengo respuesta: RAPPEL. Había diferentes opciones, pero yo ya sabéis que soy moderada. Hemos hecho un pequeño trekking antes, en el que en algún momento me he acordado de la família de los simpatícos guías que me acompañaban (3 en total dos chicos y una chica), yo era la única cliente. He intentado estar a la altura, aunque cuando me ha tocado deslizame por la cuerda, estaba más cagáaaaa. En fin, creo que se me ha notado un poquito. Pero me ha gustado, os lo recomiendo. Ahora que lo he hecho veo que no es tan complicado como me parecía a priori.
La vuelta a Mendoza ha sido digamos... curiosa. Un argentino rasta de vida totalmente alternativa (ahora vivio 15 años en Costa Rica, ahora vuelvo a Mendoza...) que me ha taladrado con una música Reggie a todo trapo, y me ha ido contando aventurillas, mientras conducida como un loco. Yo imaginaos, yo haciéndome la enrollada: sí, sí... me gusta la música Reggie. Lo cierto es que todos los guías de esta empresa eran muy jóvenes y todos así en plan super alternativo, practicantes de 101 deportes de aventuras. Yo tengo que disimular un poco, porque entre lo pato que soy si me comparo con ellos, y lo guais que parecen todos, me siendo superclásica, y mira que no me veo a mi misma muy clasicona.
Bien para aquellos que podáis albergar alguna duda al respecto de mi aventura de hoy, aqui os adjunto unas fotos en las que salgo de lo más natural. Próxima parada San Carlos de Bariloche, hasta entonces.
(Fotos: Aconcagua, Puente del Inca, Upallata, la primera no la comento)
